Ramón Saúl Sánchez: el
Gandhi del exilio cubano
April 13, 2006
Sonia Osorio
Miami, 13 abr -- Con
escasos recursos financieros, enarbolando el
principio de la no violencia y utilizando los
ayunos como herramienta
para su activismo, Ramón Saúl Sánchez se ha
convertido en el rostro más
visible del exilio cubano en EEUU.
En su larga trayectoria,
Sánchez, presidente del "Movimiento Democracia"
ha realizado cuatro huelgas de hambre, varias
campañas de desobediencia
civil, flotillas frente a las costas cubanas y ha
estado preso unas
siete veces por su activismo.
Estrategias que le han
permitido defender los derechos de algunos de sus
compatriotas cuando el fantasma de la repatriación
ronda sus travesías
por el peligroso Estrecho de Florida.
El activista, nacido en
Colón (Matanzas, Cuba), se incorporó a la lucha
anticastrista a los 15 años, después de que su
madre lo enviara al
destierro en los "Vuelos de la libertad" a través
de los cuales unos
300.000 cubanos arribaron a EEUU entre 1965 y
1973.
"Tristemente mi patria vive
la terrible soledad de la opresión, el
desgarramiento de las familias y la violación de
su soberanía. Desde que
tuve uso de razón me di cuenta que no se puede
vivir conociendo esa
realidad cruzado de brazos", dijo en una
entrevista con EFE.
Sánchez comenzó en un grupo
paramilitar de Miami que en la década de los
años 60 y 70 estaba a favor de derrocar al
presidente cubano Fidel
Castro con métodos violentos.
Tras pasar cuatro años y
medio en una prisión federal por "negarme a
testificar ante un gran jurado federal que
investigaba un presunto
atentado a Castro en Nueva York, en 1980", decidió
que la violencia no
era el camino adecuado.
"Concluí que cuando saliera
de la cárcel convencería a los cubanos de
luchar utilizando la no violencia", dijo quien se
ha divorciado cinco
veces por la pasión que le dedica a su activismo.
El cubano, que acumula sus
días de vacaciones para los ayunos y otras
actividades de su lucha, se inspira en Mahatma
Gandhi, el icono mundial
de la no violencia; en Martin Luther King, el
líder negro de los
derechos civiles; y en José Martí, prócer de la
independencia de Cuba.
Al principio le costó
convencer a una comunidad que tenía muchas
heridas, pero luego algunos se incorporaron y
actualmente la
organización cuenta con una cuadrilla de aviones y
una flotilla.
Su primer acto de
desobediencia civil lo realizó en 1994 en contra
de la
política migratoria hacia Cuba, con monedas de 50
centavos e igual
número de personas en una autopista de Miami.
"Nos colocamos
simultáneamente en las casillas del peaje,
lanzamos las
monedas y apagamos los motores. Esto lo hicimos
tres meses hasta que nos
apresaron", recordó en su destartalada oficina,
empapelada con fotos de
presos políticos cubanos.
Sánchez fue uno de los
artífices del boleto a la libertad de los cubanos
conocidos internacionalmente como los "Camionautas"
y los "Balseros del
Puente".
Los "Camionautas" fueron
interceptados por guardacostas en el 2003
cuando trataban de alcanzar las costas de Florida
en un camión Chevrolet
de 1951, adaptado como embarcación.
El caso se resolvió
enviando a tres de los cubanos, que habían
tramitado
sus visas de EEUU sin éxito, a la base de
Guantánamo y luego los acogió
un tercer país.
Una acción similar
emprendió con los "Balseros del Puente", que
llegaron
a un antiguo puente de los Cayos de Florida en
enero pasado y los
repatriaron con el argumento de que la estructura
no estaba conectada a
tierra firme.
La decisión impedía a los
"balseros" beneficiarse del decreto
presidencial "pies secos, pies mojados", que
permite quedarse en el país
a los cubanos que tocan tierra y repatriar a los
interceptados en el mar.
Sánchez elevó el caso ante
un tribunal y realizó una huelga de hambre de
12 días exigiendo la revisión del decreto que
considera "injusto e
inhumano".
Se anotó otro triunfo: un
juez dictaminó que se cometió un error al
repatriarlo, se les otorgó visa a catorce de ellos
y Washington accedió
a una reunión sobre el decreto.
"El elemento fundamental en
todo esto no he sido yo, sino el pueblo
tratando de que no se violen los derechos humanos
y abriendo horizontes
para la gente que viene buscando libertad en este
país", manifestó con
humildad. EFE



















